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domingo, 5 de enero de 2025

Las 5 lesiones de rodilla más comunes en corredores populares

 

Las 5 lesiones de rodilla más comunes en corredores populares

Las 5 lesiones de rodilla más comunes en corredores populares
Daniel Garcia
Daniel Garcia
Fisioterapeuta y runner empedernido
Publicado el06-03-2023

Son varias las lesiones deportivas que afectan a la articulación de la rodilla que entran en consulta. La rodilla quizá sea la articulación que a más estrés se la somete durante la carrera por delante del tobillo o de la cadera, y por consiguiente, de las más sensibles a lesionarse por su función de carga.

Además de soportar nuestro peso corporal, la rodilla es la encargada de darnos movilidad cuando corremos, caminamos o saltamos. Por lo tanto la rodilla tiene que ser una estructura estable y móvil a la vez. Aunque está diseñada para soportar impactos durante la carrera, esta articulación es más vulnerable a lesiones graves por traumatismos en actividades deportivas. 

Las estructuras que la componen se ven afectadas debido a un exceso de entrenamiento, una mala biomecánica durante el gesto de carrera o por falta de fuerza de la musculatura que la compone.

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares

La rodilla es la articulación más grande del cuerpo formada por dos huesos importantes: el fémur y la tibia, y otro más pequeño con forma triangular llamada rótula o patela. Estos huesos articulan entre sí favoreciendo el movimiento de flexo-extensión. 

Este movimiento viene dado por la contracción de dos grandes grupos musculares, por un lado y de forma general, por el musculo cuádriceps que realiza el movimiento de extensión, y por otro, por la musculatura isquiotibial, que realiza el movimiento de flexión. Además de huesos, músculos y tendones, en la rodilla existen ligamentos que la dan estabilidad, y otras estructuras como el cartílago o los meniscos que evitan que los huesos rocen entre si y se desgasten.

Repasemos 5 de las lesiones de rodilla que son, bajo mi punto de vista, las más frecuentes en corredores/as:

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares - Síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor

Síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor

Si eres corredor/a seguro que has oído hablar de esta lesión tan habitual en deportistas que practican running. Esta lesión es la causa más común de dolor lateral de rodilla, sobre todo en deportes que necesitan un movimiento repetitivo de flexo-extensión de rodilla como en ciclistas o corredores de larga distancia.

La aparición de esta lesión está relacionada principalmente por una tensión excesiva de la banda iliotibial, que es la prolongación de tejido conectivo formado por fibras del tensor de la fascia lata y del glúteo medio. Cuando esta banda o cintilla ejerce un exceso de tensión, en su inserción aparece inflamación y dolor localizado en el cóndilo femoral externo, siendo típico encontrarlo a la presión en esta zona, produciendo en algunos casos incapacidad para realizar la práctica deportiva por el dolor tan intenso que produce. 

Esta inflamación puede aparecer por exceso de fricción de la banda iliotibial por su paso por la parte externa de la rodilla durante la carrera.

Hay una alta frecuencia de aparición en corredores/as debido a diferentes factores:

  • Banda Iliotibial tensa.
  • Continuos micro-traumatismos que son absorbidos por la rodilla, y en concreto por su cara externa.
  • Debilidad de la musculatura abductora, en concreto del glúteo medio. Por este motivo es importante el trabajo muscular complementario a la carrera.
  • Una pisada incorrecta. El exceso de pronación del pie implica una rotación interna de tibia, y por lo tanto, un exceso de tensión en la inserción de la cintilla.
  • Variantes anatómicas que contribuyen a que aumente la tensión en la banda iliotibial como dismetrías de miembro inferior, varo o valgo de rodilla aumentado o pronación excesiva de pie.

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares - Tendinitis rotuliana

Tendinitis rotuliana

La tendinitis rotuliana, o “rodilla del saltador”, se trata de un proceso inflamatorio que afecta al tendón que conecta la rótula con la tibia. Es una de las tendinopatias con mayor incidencia junto con la del tendón del manguito rotador o la del tendón de Aquiles. 

El tendón rotuliano es una banda ancha de tejido fibroso que hace de unión entre el musculo cuádriceps y la tuberosidad anterior de la tibia. La función principal de este tendón es realizar la extensión de rodilla al contraerse el musculo cuádriceps. Esta estructura tendinosa también tiene que soportar cargas isométricas y excéntricas durante la carrera y su lesión está muy relacionada con actividades que demandan una gran exigencia del sistema extensor de rodilla, principalmente en deportes que están relacionados con el salto o la carrera donde el tendón rotuliano almacena y libera energía de forma repetitiva.

Normalmente esta lesión aparece de forma unilateral pero puede darse, de manera más eventual, en las dos rodillas. Clínicamente se presenta como un dolor en la parte anterior de la rodilla, localizado en el polo inferior de la rótula que aumenta con la carga de trabajo y que normalmente cede en reposo.

En los diferentes estadios de la lesión, podemos encontrar fases en las que el dolor solo aparece durante la actividad deportiva y no afecta al rendimiento, fases en las que el dolor desaparece levemente durante la activad y vuelve de forma intensa en reposo, y fases en las que el dolor es constante y disminuye notablemente el rendimiento deportivo. El tratamiento precoz de esta lesión se realiza con la intención de interrumpir el proceso inflamatorio de sus estadios iniciales. Analizar y evitar la causa de esta inflamación para reducir la carga de entrenamiento de forma temporal, puede ser suficiente para revertir el proceso.

Los factores predisponentes que hacen que esta lesión aparezca son:

  • El sobreuso, el sobre-entrenamiento y la fatiga.
  • Descompensaciones musculares entre la musculatura flexora y extensora de la rodilla.
  • Continuos impactos por contracción excéntrica del cuádriceps para amortiguar la caída durante la carrera
  • Una rotula morfológicamente alta.

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares - Condromalacia rotuliana

Condromalacia rotuliana

La condromalacia rotuliana es posiblemente la lesión de rodilla más frecuente y que no necesariamente está relacionada con la actividad deportiva. Se podría decir que todos los seres humanos tenemos cierto grado de condromalacia en las rodillas, pero, en muchas ocasiones, esta lesión es asintomática. 

La condromalacia rotuliana o síndrome femoropatelar, es un desgaste del cartílago que se sitúa entre la rótula y el fémur cuya función es favorecer el deslizamiento entre estas dos estructuras.

Cuando hay una mala alineación de la rótula con respecto al surco femoral durante el movimiento de flexoextensión, se produce un exceso de rozamiento en esta articulación. Esta mala alineación se produce normalmente por un desplazamiento lateral de la rótula, por ese motivo es necesario fortalecer el vasto interno del cuádriceps para intentar centrar la rótula y evitar, en parte, ese exceso de fricción.

Los síntomas de esta lesión son:

  • Dolor sordo e inespecífico que se suele situar alrededor de la rótula.
  • Sensación de presión en la parte posterior de la rótula.
  • Crujidos por debajo de la rótula al flexionar y extender la rodilla.
  • Incapacidad funcional que provoca debilidad, sobre todo al subir y bajar escaleras.

Además de la fisioterapia para intentar disminuir los síntomas producidas por esta lesión en estadios leves, existen tratamientos para paliar sus síntomas:

  • Condroprotectores orales. La evidencia científica sobre la eficacia de estos medicamentos no es clara, pero es un complemento farmacológico a los tratamientos de fisioterapia.
  • Infiltraciones de ácido hialurónico. No podemos decir que a día de hoy haya una cura para la artrosis, pero estos compuestos que se infiltran en articulaciones que tienen un desgaste de cartílago leve o moderado, disminuyen el dolor y favorecen el deslizamiento entre estructuras, retrasando además la evolución propia de la lesión.

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares - Tendinitis de pata de ganso

Tendinitis de pata de ganso

Esta patología con este nombre tan peculiar, es otra de las inflamaciones tendinosas típicas de los corredores/as, dándose principalmente en corredores/as de larga distancia. 

Recibe el nombre de "Pata de Ganso2 debido a que la inserción en la rodilla de tres músculos que recorren la pierna forman un conjunto tendinoso que simula la pata de un pato o en este caso de un Ganso. Cuando hablamos de tendinitis de pata de ganso, o tendinitis anserina, nos referimos a la inflamación o irritación de este grupo tendinoso en la inserción de 3 músculos y de su bursa.

Los músculos que forman esta estructura tendinosa son:

  1. Semitendinoso, que junto al bíceps femoral y el semitendinoso forman el grupo isquiotibial, encargados de flexionar la rodilla.
  2. Sartorio. Es el musculo más largo del cuerpo y cruza diagonalmente el muslo desde la espina iliaca, por encima de la cadera, hasta la parte interior de la rodilla precisamente en la pata de ganso. Al ser un musculo biarticular va a realizar movimientos específicos tanto de la cadera como de la rodilla, siendo estos movimientos flexión, rotación externa y adducion de cadera, y flexión de rodilla.
  3. Grácil o recto interno se sitúa vertical y superficialmente en la parte medial del muslo. Se localiza como un cordón muscular que desciende desde el pubis hasta su inserción en la pata de ganso. Su acción principal es la adduccion de cadera y flexión de rodilla

Conocer la anatomía y biomecánica de este grupo muscular nos ayudará a saber estirarlos si el dolor aparece. Sus síntomas:

  • Dolor en la cara anterior y medial de la rodilla al correr que también puede aparecer en reposo. Es el síntoma principal de esta patología
  • Dolor al presionar la zona de inserción de esta estructura.
  • Rigidez matinal que desaparece al cabo de unos minutos.
  • Dolor en esfuerzos como levantare de una silla

Las lesiones de rodilla más comunes en corredores populares - Lesiones meniscales

Lesiones meniscales

Los meniscos son una parte importante del sistema de amortiguación de la rodilla. Son dos estructuras fibrocartilaginosas de tejido blando y fibroso que actúan como un cojín entre la tibia y fémur. Esta función de amortiguación disminuye el riesgo de lesiones en la rodilla al absorber y distribuir los impactos durante el gesto de carrera y así disminuir el desgaste del cartílago. 

Es cierto que la aparición de estas lesiones no puede atribuirse directamente a la carrera pero su incidencia está claramente relacionada con la función mecánica que realiza la rodilla durante este gesto deportivo.

Hay dos grupos diferenciados dentro de las lesiones meniscales en runners; las traumáticas por un lado, donde habrá un mecanismo lesional claro, habiendo más incidencia en corredores jóvenes, y por otro lado las degenerativas, con un inicio de lesión menos evidente y relacionado directamente con un proceso degenerativo de la articulación de la rodilla, dándose en población de más edad.

La presencia de una lesión meniscal, afecta directamente al rendimiento del corredor/a.

El dolor mecánico en la interlinea articular es un síntoma claro de esta patología, la inflamación, el derrame postesfuerzo o incluso bloqueos articulares pueden acompañar al dolor en estas lesiones. Ante esa situación, la exploración manual y las características clínicas de esta lesión pondrán en evidencia la patología. La resonancia magnetica es el estudio complementario para establecer un diagnostico con certeza.

El tratamiento para estas lesiones dependerá del tipo de lesión, de su tamaño y del contexto del propio paciente, como su edad, la actividad que realiza, etc. Habrá que analizar las necesidades de recuperación y características de cada deportista diferenciando las lesiones que no requieren intervención quirúrgica, de aquellas que deben someterse a otro tipo de intervención. El objetivo principal de estos tratamientos es restablecer la funcionabilidad de la rodilla y respetar el máximo de tejido sano para no acelerar el desgaste articular.

Existen diferentes tratamientos para solucionar una lesión meniscal:

  • Tratamiento conservador, no quirúrgico. Indicado en deportistas de más edad, con un contexto de una rodilla degenerativa en el que la menisectomia y extirpación parcial o total del menisco, podría acelerar un desgaste prematuro de la articulación. Con el tratamiento conservador los tiempos de recuperación se alargan, basados en reposo deportivo, medidas antiiflamatorias y fisioterapia para reducir el dolor y el edema. Las cargas progresivas con ejercicios activos de rodilla para recuperar la fuerza y una readaptación deportiva a la carrera, será necesario para evitar recaídas y reevaluar nuevamente la lesión pasada la fase aguda-inflamatoria.
  • Tratamiento quirúrgico, indicado en deportistas con necesidad de incorporarse a su vida deportiva con mayor brevedad. Es un procedimiento con escasas complicaciones en el que se extirpa la zona dañada mediante técnicas artroscópicas que facilita la posibilidad de comenzar con el tratamiento rehabilitador lo antes posible.
  • Suturas meniscales. No siempre es posible realizarla pero cuando el tejido es de calidad y la rotura lo permite, es la técnica más apropiada para mantener la integridad del menisco y retrasar el desgaste articular de la rodilla.

No todas las lesiones meniscales son iguales, por lo que el tiempo de recuperación variará dependiendo de cada caso. Si no hay otras lesiones asociadas, los plazos de recuperación hasta poder realizar una actividad deportiva exigente, podrá variar de los 4 a 6 meses.

Es necesario, por parte del deportista, saber reconocer los síntomas de cada lesión para poder diferenciarlas, pero siempre que el dolor se manifieste es importante ponerse en manos de profesionales para acortar los tiempos de recuperación y evitar que la lesión se cronifique. Modificar nuestro programa de entrenamiento, sustituir el entrenamiento temporalmente por otra actividad complementaria y acudir al fisioterapeuta se vuelve necesario para poder recuperarnos de estas lesiones.

Lesiones en corredores. ¿Cuáles son las lesiones más frecuentes de los "runners" y cómo evitarlas?

 

Lesiones en corredores. ¿Cuáles son las lesiones más frecuentes de los "runners" y cómo evitarlas?

Publicado: 26 enero, 2023 - Actualizado: 12 abril, 2024 |  10'

Como hemos leído en el artículo sobre lesiones deportivas, por qué nos lesionamos y cuáles son las más frecuentes, las lesiones son una de las principales limitaciones en la práctica deportiva. Por eso, tanto si todavía no te has iniciado en el mundo del running y estás pensando hacerlo, como si ya eres un “runner” principante, intermedio o avanzado, es importante estar informado para poder reducir en todo lo que puedas el riesgo de lesionarse.

La doctora Yaiza Acosta, médico deportivo, y la fisioterapeuta y entrenadora personal Crys Dyaz, nos dan algunas claves para saber cómo evitar las lesiones deportivas más frecuentes entre los corredores o “runners”.

¿Qué debemos saber antes de comenzar a correr?

En primer lugar, si te estás planteando empezar a correr, la mejor recomendación para evitar lesiones es comenzar progresivamente. Como explica Crys Dyaz, entrenadora personal y fisioterapeuta, “por ejemplo, con veinte o treinta minutos al día, alternando periodos de caminata y de trote, procurando siempre evitar la sensación de “ahogarse”. Poco a poco, se irá incrementando el tiempo de trote y reduciendo el de caminata. Las claves son la progresión (ir de menos a más) y la continuidad (constancia)”.

La continuidad es un factor importante, ya que, si no somos constantes, se pierde el progreso logrado. Hay datos que reflejan que en tan solo 3 semanas de inactividad física se estima una pérdida del 40% del estado que se había logrado.4,11

Ingesta energética en corredores

“Además del entrenamiento, debes considerar la alimentación”, continúa explicando Crys Dyaz que además de entrenadora personal y fisioterapeuta es especialista en nutrición.

La ingesta energética deberá cubrir el gasto calórico, que varía de acuerdo con la intensidad de la actividad, grado de entrenamiento, composición corporal, sexo y edad, duración del ejercicio y temperatura ambiente. “Es recomendable ingerir algún alimento dos horas antes del ejercicio (el comúnmente llamado pre-entreno) que preferiblemente sea alto en hidratos de carbono, y al finalizarlo (comúnmente conocido como post-entreno), el alimento debe ser alto en proteínas, realizando un total de 4-5 comidas en el día”, añade la doctora Yaiza Acosta, médico deportivo y especialista en nutrición y dietética aplicada.

“Recuerda que las necesidades energéticas y de ciertos nutrientes aumentan con la actividad física, por ello es importante seguir una dieta variada y equilibrada. Si llevas una dieta especifica (vegana, cetogénica, entre otras), entonces sería conveniente buscar asesoría”, concluye la doctora.

Hidratación en corredores

Otro factor fundamental para iniciarse en el mundo del running es la importancia de estar bien hidratado antes, durante y después del entrenamiento. “Una recomendación general sería beber entre 400 y 600 ml de agua o de una bebida deportiva entre 1 o 2 horas antes del ejercicio”, indica la Dra. Acosta. Asimismo, al terminar el entrenamiento, la reposición de agua y electrolitos perdidos por la sudoración es esencial.

¿Qué tips o consejos básicos darías para prevenir las lesiones deportivas más frecuentes?

Ambas especialistas coinciden en los siguientes tips que puedes tener en cuenta a la hora de practicar deporte de forma saludable:

Prepararse corredor

  • Realizar un control médico antes de la práctica deportiva.
  • Tener en cuenta la condición física y edad para elegir el tipo de actividad deportiva.
  • Aprender sobre la técnica deportiva.
  • No superar la máxima capacidad de esfuerzo, especialmente en edad de crecimiento.
  • Utilizar el material y vestuario deportivo adecuado.
  • Elegir el lugar apropiado.
  • Realizar un calentamiento y estiramientos previos a la práctica deportiva, trabajando los músculos desde los más generales a los más específicos. Pasar del reposo a una actividad física intensa sin calentar puede ocasionar lesiones.
  • No dejar en seco la práctica deportiva, por ejemplo, realizando 15 minutos de actividad suave antes de darla por finalizada.
  • Volver a estirar tras la actividad deportiva para normalizar el tono muscular.
  • Una vez lesionados, esperar a la recuperación para volver a retomar la actividad deportiva.
  • Mantener hábitos de vida saludables y una dieta variada y equilibrada. Beber agua y aportar los nutrientes para reponer los líquidos y calorías pérdidas durante el entrenamiento es indispensable.

La técnica al correr y el tipo de pisada, ¿cómo influyen en las lesiones?

La técnica de cada corredor durante la carrera va a venir condicionada, entre otros factores, por la pisada del deportista al andar y/o correr, diferenciando entre pronadores y supinadores.

“Conocer previamente si tu pie es pronador o supinador puede evitar lesiones relacionadas con la pisada”, señala la Dra. Acosta. Simplemente “prestando atención al desgaste de la suela de las zapatillas podemos intuir cómo es nuestra pisada”, añade Crys Dyaz.

Ambas especialistas también coinciden en la importancia de evitar el calzado inadecuado.

¿Quiénes se lesionan más los pronadores o los supinadores?

Un pie pronador es aquel que ejerce un movimiento involuntario haciendo que la planta del pie gire hacia fuera para estabilizarse al caminar. Es decir, “los pronadores son los que pisan con el lado interno de la planta del pie”, aclara la dra. Acosta.  

Un pie supinador ejerce el movimiento contrario, desviando el pie hacia adentro y tensionando los ligamentos externos del tobillo. Es decir, “los supinadores tienden a apoyar la parte externa del pie”, aclara nuevamente Acosta.

La pisada más habitual es la “pronadora” mientras que “la pisada “supinadora”, al tensionar en mayor medida los ligamentos puede sufrir un mayor número de lesiones, tanto ligamentosas y/o tendinosas, como a nivel articular”, afirma la especialista.

¿Qué consecuencias tiene correr con mala técnica?

A grandes rasgos, son tres las repercusiones derivadas de una técnica inadecuada al correr:

  • Repercusiones físicas. Es una de las consecuencias más frecuentes, debidas a lesiones por caídas, golpes o sobrecargas, sobre entrenamiento, problemas cardiorrespiratorios e incluso, muerte súbita.
  • Repercusiones psicoemocionales (apatía, desgana, irritabilidad o alteraciones del sueño). Pueden derivar del sobre entrenamiento o la competición deportiva, que en algunos casos provoca niveles excesivos de autoexigencia.
  • Repercusiones psicosociales. Las relaciones sociales con familiares y amigos pueden verse afectadas por las exigencias del rendimiento.

¿Cuáles son las lesiones más comunes de los corredores?

Lesión coredor

La lesión más prevalente en los corredores es la rodilla del corredor o el síndrome de la cintilla iliotibial. En segundo lugar, las tendinitis y las lesiones musculares son las lesiones más frecuentes; seguidas de las lesiones de tipo ligamentoso y, finalmente las lesiones óseas.

¿Cómo saber si tengo rodilla de corredor?

La rodilla de corredor es un término inespecífico para una lesión de rodilla común en corredores. Esta afección también es denominada síndrome de la cintilla iliotibial, “dado que el tendón denominado “cintilla” o “banda iliotibial”, que se extiende desde la cadera recorriendo la parte externa del muslo hasta la rodilla, roza con la parte exterior de la articulación de la rodilla, produciendo dolor localizado en la zona externa de la rodilla”, explica la doctora.

Normalmente, un corredor sin antecedentes recientes comienza desarrollando gradualmente dolor o molestias alrededor de la rótula, en el compartimento externo de la rodilla. Un síntoma típico es que correr en cuesta (especialmente cuesta abajo), subir o bajar escaleras agrava el dolor, y este seguirá aumentando progresivamente si el atleta sigue entrenando a pesar de las molestias.

Se describe como un dolor progresivo y punzante que desaparece al detener la carrera y reaparece cuando se retoma, siendo necesario reposo y tratamiento fisioterapéutico para lograr la recuperación.

Lesiones musculares más frecuentes en corredores

Las lesiones musculares se pueden clasificar, de menor a mayor gravedad, en: tirones (incapacitan la continuación del ejercicio físico), contracturas (se palma un “bola” en la zona de la lesión y se pueden cronificar) y las roturas musculares (el dolor es agudo, intenso, localizado e incapacitante).

  • Lesión de la musculatura isquiotibial. Presenta una elevada incidencia y recurrencia. La mayoría de las recaídas ocurren en los dos primeros meses del retorno a la competición.
  • Distensión del gemelo. Una de las causas es no realizar un calentamiento previo a la práctica deportiva, una técnica inadecuada en la práctica deportiva o un ejercicio que requiere de cambios de dirección, aceleraciones o desaceleraciones.
  • Distensión muscular de los aductores. Se trata de la afectación de los músculos aductor, mayor, largo y /o corto que limita los movimientos de aducción de cadera.

Lesiones de ligamentos más frecuentes en corredores

  • Tendinitis y lesiones de tipo ligamentoso. Las tendinitis son lesiones que pueden aparecer de forma repentina durante la práctica deportiva, pero que mayoritariamente derivan de la ejecución de movimientos repetitivos a lo largo del tiempo, como por ejemplo en una carrera de fondo o el sobre entrenamiento.
  • Tendinitis de Aquiles. La inflamación del tendón de Aquiles es prevalente en los corredores de fondo. Hay factores externos que pueden incidir en su aparición, como el terreno sobre el que se pisa, la climatología o unas zapatillas de deporte deterioradas. Puesto que esta dolencia mejora sus síntomas durante la actividad física, su diagnóstico suele ser tardío.
  • Esguinces. Es una lesión de los ligamentos que rodean la articulación y, que, en función de su gravedad, se clasifican en grado I, II o III si hay rotura total del ligamento con afectación ósea. El esguince de tobillo y de rodilla son los más habituales en los corredores. El primero puede estar relacionado con el desnivel de la superficie sobre la que se pisa y el segundo con la realización de giros bruscos durante la actividad física.
  • Manguito rotador. Son lesiones leves que afectan a la articulación del hombro. Una correcta posición de los hombros, normalmente más alta de lo normal, durante la carrera produce una sobrecarga de las fibras superiores del trapecio que ocasiona esta tendinitis. Fortalecer el tono de los músculos de la espalda va a mejorar la postura y absorción del impacto sobre los hombros al correr.
  • Fascitis plantar. Afecta aproximadamente a un 10% de los corredores y se caracteriza por dolor en la región inferior del talón, en la planta del pie. Entre las causas de mayor incidencia se sitúan una mala técnica, causas degenerativas o la utilización de superficies duras.

Lesiones óseas más frecuentes en corredores

Finalmente, las lesiones óseas más recurrentes entre los corredores son:

  • Periostitis tibial. La inflamación del periostio del hueso ocasiona dolor a nivel de la tibia.
  • Fracturas de fatiga o estrés.

¿Cómo evitar los dolores al correr?

Si durante la carrera sientes dolor es posible que ya tengas una lesión. Es recomendable parar la carrera y acudir a un fisioterapeuta o a tu médico facultativo.

Si se trata de una lesión, es aconsejable esperar el periodo oportuno hasta la recuperación para volver a iniciar la práctica deportiva, “y siempre de forma progresiva aplicando los tips anteriormente mencionados”, indica Crys Dyaz, fisioterapeuta y entrenadora personal.

¿Ayuda mi genética a prevenir lesiones deportivas?

La genética es otro factor que influye en la prevalencia de ciertas lesiones deportivas, en concreto las tendinopatías del tendón de Aquiles. Es una evidencia contrastada que algunos individuos tienen una predisposición genética a la tendinopatía crónica de Aquiles determinada por el gen COL5A1 (collagen type V alpha 1) que codifica una proteína del tendón.6